Estados Unidos atraviesa uno de sus peores periodos de contagio por ciclosporosis, una infección intestinal causada por un parásito que se propaga principalmente a través de alimentos y agua contaminados. Ante este escenario, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han emitido una alerta de seguridad alimentaria tras confirmarse más de 1.644 casos y 94 hospitalizaciones en cinco estados.
Para comprender el alcance de este brote y las medidas de prevención adecuadas, hemos consultado al Dr. Naim Dahdah, médico internista, experto en medicina de antienvejecimiento y fundador de D-Clinik en Miami.
¿Qué es la ciclosporosis y cuáles son sus síntomas?
La enfermedad se transmite al consumir productos frescos, como frutas o verduras, que portan el parásito. Tal como advierte el Dr. Dahdah, el signo clínico más distintivo es una diarrea abundante que puede prolongarse durante días o semanas si no recibe atención médica.
El cuadro clínico también puede incluir:
- Dolor abdominal
- Náuseas y pérdida de apetito
- Cansancio extremo y fatiga
- Gases, fiebre baja o pérdida de peso
«Lo importante es que muchas personas lo pueden confundir con un virus estomacal, pero si la diarrea no mejora después de dos o tres días, es necesaria una evaluación médica», señala el especialista.
Población vulnerable y desafíos en la prevención
Aunque la infección puede afectar a cualquier persona, los niños pequeños, los adultos mayores, los pacientes con enfermedades crónicas y aquellos con el sistema inmunológico debilitado experimentan síntomas mucho más intensos y con mayor duración.
Un aspecto crítico señalado por el fundador de D-Clinik es la resistencia del parásito frente a la limpieza convencional:
«Lavar la fruta o la verdura no necesariamente eliminará el parásito por completo. No obstante, son medidas que podemos tomar para reducir el riesgo», explica.
Para reforzar la seguridad alimentaria, el médico recomienda complementar el lavado con pautas fundamentales como consumir agua potable, adquirir alimentos en fuentes de confianza y mantener una rigurosa higiene de manos.
Tratamiento y advertencia contra la automedicación
Los CDC señalan que, sin tratamiento, los síntomas pueden durar desde unos pocos días hasta un mes o más. Cuando se requiere una intervención farmacológica, el Dr. Dahdah indica que «el tratamiento de elección es el antibiótico trimetoprim-sulfametoxazol, más comúnmente conocido como Bactrim».
Sin embargo, el especialista lanza una advertencia contundente frente a las malas prácticas: las personas deben evitar la automedicación con antibióticos o fármacos para detener la diarrea, priorizando siempre la consulta directa con un profesional de la salud.


